domingo, 20 de febrero de 2011

Fotografía





Me había prometido no actualizar este fin de semana, porque ando bastante liada con la entrega de proyectos del lunes. Pero el caso es que de repente me he cruzado con un fotógrafo cuya obra me ha impresionado muchísimo.


Paradójicamente, no suele gustarme demasiado hablar de arquitectura (en casa del herrero cuchillo de palo??), pero en este caso la arquitectura es totalmente protagonista de estas imágenes, donde los edificios parecen casi seres desangelados que despiertan ternura y sentimientos bonitos en el espectador. Son todo obras de Dinamarca.







El autor de las fotografías es Kim Høltermand, un danés de 33 años que también trabaja como experto en huellas dactilares en la Unidad Criminológica de la Policía Danesa.







Tiene un dominio de las perspectivas más expresivas que me encanta. El color casi único de sus fotografías también las dota de una expresividad que quizá no tendrían si tuvieran el color natural. El silencio que desprenden es casi tangible, una joya.





La conclusión: si algún día hago algún edificio de renombre no dudaré en qué fotógrafo escoger. Es tan naif como complejo, tan sencillo como impresionante y tan minimalista como minucioso.





Espero que las imágenes que he seleccionado (doliéndome dejarme muchas otras en el cajón) os gusten tanto como a mi. Buen fin de semana. (O lo que queda de él). (Poco para todo lo que me queda por hacer).

lunes, 14 de febrero de 2011

pipas







Imagino que intentar escapar al tema del día habría sido casi necio por mi parte. Típico de la gente sin pareja a la que este día le molesta. Igual suena a tópico, pero la verdad es que el día de hoy me ha dado bastante igual. Incluso pretendía hablar un poco del elegido de Google para el doodle de hoy, el artista Robert Indiana, pero reconozco que su obra no me inspira demasiado, y me daba mucha pereza investigar algo que no me apetecía. No es que su obra no me guste, pero su estética Pop Art imagino que me llamaba mucho más la atención hace años, cuando pasé por la época que tantos tenemos en que pensamos que el Pop Art es lo mejor que se ha inventado en arte y en que podemos comprar uno tras otro varios posters de Warhol, ponerlos en nuestra habitación y sentirnos cuasimecenas.

Así que he optado por una de esas fotos-joya que guardo en mi carpeta preferida del ordenador a la espera de ser seleccionadas algún día. Se trata de la obra de Ai Weiwei para la Sala de Turbinas de la Tate Modern en Londres: alfombrar el suelo con cien millones de pipas de girasol hechas en porcelana.



Leí una vez en uno de mis blogs habituales que la felicidad está en sentarse en un banco a comer pipas con la persona a la que quieres :)



En esta obra el autor reflexiona sobre los conceptos de individualismo, producción con mano de obra intensiva y trabajo artesanal. Las pipas han sido todas pintadas a mano por 1.600 artesanos de la ciudad china de Jingdezhen, cada uno de los cuales ha decorado alrededor de 60.000 pipas. La enorme alfombra, de pipas realizadas durante dos años, cubre una superficie de mil metros cuadrados con diez centímetros de espesor.

Por lo general las obras "sensoriales" en las que el visitante no sólo observa sino que además experimenta con algún otro sentido de su cuerpo el arte me parecen mucho más interesantes que las que son sólo para deleite de la vista. En este caso, a los días de empezar la exhibición, la Tate decidió no permitir el paso del público por la misma, ya que, en sus palabras, "la entusiasta interacción de los visitantes con la obra ha levantado más polvo de lo esperado en la sala de las turbinas; la Tate ha sido advertida de que la inhalación durante un tiempo prolongado puede ser perjudicial para la salud, por lo que, de acuerdo con el artista, ha resuelto no permitir a los visitantes caminar a través de la instalación". Toda una pena, en mi opinión, ya que creo que ver la obra desde arriba o desde los bordes la hace perder mucho interés. Aún así, para los que queráis verlo en persona, estará hasta el dos de mayo de este año.



Generalmente cualquier forma de arte o de fiesta en la que se desperdicia comida me parece bastante poco moral. No lo digo en plan tópico, de verdad que cada año al ver imágenes de la famosa Tomatina, o de otras fiestas u obras de arte donde la comida pasa a ser arma/objeto decorativo/loquesea me suelo cabrear bastante.


En este caso me parece totalmente acertado el haber decidido recurrir a réplicas de estos objetos. El hecho de ser artesanas y todas diferentes entre sí me parece que es lo que le da el significado a la obra. Además fueron las pipas las que consiguieron que el pueblo chino sobreviviera a la pobreza y la falta de alimentos durante el gobierno de Mao.

La obra de Weiwei me gusta por su sencillez y fuerza. Imagino que muchos sabréis que fue el asesor artístico del Nido de Pájaro, el estadio del mundial de China construido en conjunto con Herzog y de Meuron. Más adelante le dedicaré otro post al resto de su obra.



Espero que las imágenes os parezcan tan sugerentes como a mi.

Aprovecho también para decir que si alguien tiene invitaciones para ARCO, aquí hay una persona totalmente agradecida en acoger una :)

Buenas noches :)

sábado, 12 de febrero de 2011

juguetes





Una de las cosas que menos me gusta de los niños de hoy día es su afán por las videoconsolas (esa palabra me suena algo pasada de moda, sí) y demás juguetes aisladores (aislantes suena mal). Imagino que es fácil decirlo, pero cuando tenga hijos les obligaré a que jueguen como se ha hecho siempre, con cocinitas, carros de muñecas, coches, caballitos... Ya tendrán horas de mayores para pasárselas pegadas a las pantallas. Los juguetes son parte indispensable del recuerdo de todos nosotros y me da mucha penita pensar que hoy los niños se limitan a coleccionarlos después de que se los traigan los Reyes, pero no juegan con ellos más allá de dos semanas después.



Siempre me han encantado los juguetes artesanales, de madera, con algún tipo de encanto y que no vienen en cajas de colores hiperllamativos y salen tres veces cada media hora en los anuncios de la tele. Hoy me he acordado de una firma que me encanta. Se llama Kidsonroof y se dedica a hacer juguetes de cartón, totalmente reciclables.



Los creadores de estas pequeñas joyitas son una pareja, él holandés y ella rusa, con tres hijos, que son siempre los primeros probadores de sus ideas. Buscan, en sus propias palabras, una reconexión entre la vida actual y la naturaleza, entre el juego y la ecología, fomentando siempre la creatividad y la imaginación del niño. Me parece que lo consiguen a la perfección: el cartón facilita la retirada del juguete cuando ya está roto o cuando los niños han decidido que quieren otro distinto, se recicla mucho más fácilmente que el plástico y además tiene la ventaja de poderse plegar y no ocupar el 50% de las habitaciones de los niños.



Muchos de sus juguetes o bien están pintados de blanco, invitando a los niños a ser ellos quienes los decoren, o bien son reversibles y tienen un lado estampado y otro en blanco para que el niño dé su propia versión.



¡Esta foto me gusta especialmente, porque la bufanda se parece taaantísimo a mi famosa bufanda de los viajes que ha sido arrastrada sin querer por tantos suelos extranjeros! :)

¿No os habría gustado poder colorear vuestros muñecos de pequeños? Yo me acuerdo de que siempre quería cortarles el pelo a las Barbies, poner de un color más saludable que el rosa-cerdito a los Playmobil y sobre todo pintarles unos ojos un poco más creíbles, pero me parecían juguetes tan perfectos que no me atrevía a meter la pata.



Uno de los juguetes que más mono me parece es este caballito. ¡Es tan sencillo pero tan precioso! Y eso por no hablar de las casitas de muñecas... y encima los precios están genial...¡quién fuera niño otra vez!



Tengo que reconocer que me chocó encontrarme con su colección "Uncensored Toys", me pareció como si alguien hubiera metido juguetes ajenos a esta firma en su página web, pero cuando leí el eslógan comprendí lo bien que casan con su idea de juego:



"Not meant to shock.......Let kids play war peacefully -as they have been doing for centuries and will do coming centuries..."



Aprovecho para dejaros también un video de una canción que he descubierto ayer y que me tiene totalmente enganchada, mucho más que la versión con Eminem:

http://www.youtube.com/watch?v=FivtNCdpBIg&feature=related

Pasadlo muy bien esta noche si salís. Un beso grande.

miércoles, 9 de febrero de 2011

la página en blanco



Hace meses tuve la enorme suerte de encontrarme de repente con una oferta de una asignatura de libre elección impartida por mi Universidad, que trataba sobre el Teatro Real de Madrid, y concretamente sobre tres óperas del programa de finales de 2010 y principios de este año. Mandé mi solicitud de inscripción, consciente de que con el escaso número de plazas ofertadas para todos los alumnos, sería más que difícil que me seleccionaran. Tuve mucha mucha suerte, resulté seleccionada y he podido asistir a tres de las cuatro clases (para la última aún quedan unos días).

El caso es que la segunda y la tercera clase han consistido en asistir a un ensayo de conjunto (el pasado lunes) y al ensayo general, que ha sido esta tarde, de la ópera "La Página en Blanco".

Esta ópera es la primera que estrena mundialmente una mujer en el Teatro Real. La directora, creadora y protagonista son la misma mujer, Pilar Jurado, una reconocida soprano madrileña, que ha visto cumplido su sueño de crear una ópera con el encargo que el Teatro Real le hizo en 2008.

Como no soy para nada entendida en ópera, imagino que lo que voy a hablar a continuación no tendrá gran validez para muchos, pero imagino que sí que habré sido captar la sensación más general que esta creación deja en los que la han visto y la van a ver desde su estreno el próximo viernes.

La música, para empezar por lo bueno, es muy interesante. Inunda totalmente toda la obra, sin restarle protagonismo a las voces, pero dotando a esta ópera del interés que le falta al argumento. Es realmente buena, en mi opinión, e incluso consigue quedarse en la cabeza de los espectadores casi a modo de banda sonora de una película.



Precisamente algo peliculero es lo que me ha parecido el argumento: una mezcla de la incertidumbre y los miedos del creador, del artista, con los miedos éticos del desarrollo tecnológico, temas algo desgastados ya. Tal como comentaba con varios de los compañeros que han asistido a los ensayos conmigo, todo esto del miedo ante el futuro más parece sacado de una película futuro-tremendista de los años ochenta que de una obra actual. Parece mentira que un argumento escrito en los dos últimos años pueda sonar tan retrofuturista como este. Las frases son cortas, sin interés lírico ni desde luego filosófico, más allá del típico "cómo se ríen los dioses de los hombres que se creen dueños de su destino", o del "el futuro es una página en blanco", que, en mi opinión, se quedan bastante flojos en una ópera que ha generado tanta expectación, y parecen más dignos de una película de Disney.

Otro de los aspectos que me ha llamado la atención es el protagonismo tan grande que busca la directora-creadora-protagonista Pilar Jurado. Es la única de todos los personajes que se permite varios cambios de vestuario a lo largo de la ópera, llamativo cuanto menos. Ella lleva los taconazos, ella viste tan pronto de palabra de honor como con un little black dress digno de Vogue, con unas botas imposibles de clasificar, se enfunda en unos pantalones de cintura alta o luce sus delgadas piernas vestida sólo con una camisa de hombre mientras duerme acurrucada en un sofá-columpio de diseño que cuelga de cuatro hilos ultrafinos y que es casi lo que más me ha inquietado en la obra. Está claro que es una buena soprano, no lo discuto, y una buena compositora también, pero opino que le ha faltado humildad, que ha buscado acaparar ella todo lo importante en su obra, en su ópera, quizá por uno de los miedos del artista que también refleja el argumento, el miedo a los caprichos de los demás que forman parte del elenco.



En cuanto a la figura de Pilar, me ha resultado muy curioso que, en el intermedio, mientras hablábamos sobre las impresiones que habíamos visto que la obra generaba a nuestro alrededor, los escasos aplausos que hemos intuido casi obligados, y demás temas, se nos ha acercado una señora que nos ha preguntado un poco de todo, y ha acabado presentándose como compositora musical, con bastante humildad, ya que ha reconocido que ella no sería capaz de organizar una ópera entera, pero que ha insinuado muy graciosamente que los méritos de Pilar Jurado pasan más por los juegos de cama con los diversos personajes de poder en este mundo que por sus magníficas capacidades como música. Esto no me corresponde a mi juzgarlo, está claro, pero me ha parecido curioso y por eso lo escribo.

El escenario es diseño de Alexander Polzin. Es una idea a caballo entre la modernidad exacerbada de las líneas curvas con el color totalmente blanco de una moderna casa de diseño y el clasicismo de un tríptico como el Jardín de las Delicias, de El Bosco. Las animaciones de los laterales del tríptico, especialmente la primera de ellas, en que los personajes del Jardín de las Delicias cobran vida lentamente a partir de unas pequeñas manchas que van creciendo poco a poco, me han parecido preciosas, aunque exageradas en ocasiones, las dos enormes orejas con puñal del segundo acto llegan a ser casi motivo de risa y de distracción. En general el escenario me ha parecido interesante, aunque es una pena que los laterales sean poco visibles desde algunas de las zonas de los palcos, ya que gran parte de la acción se desarrolla precisamente en torno a esos laterales.



La experiencia me ha gustado mucho, y aprovecho para agradecer a todas las personas que han tenido que ver con esta asignatura su implicación, desde el profesor Miguel Mercé, pasando por Carmen Moreno, Joachim Pflieger, Marta Villegas, una mujer pegada a una sonrisa, y a todos los que han tenido que ver en que hayamos podido ser testigos privilegiados de todo esto.

Realmente estaría bien que se hicieran actividades como esta más frecuentemente, yo hoy me sentía una privilegiada sentada justo al lado del Palco Real y viendo el ensayo general de una ópera de la que se está hablando tanto :)

(Las fotografías son todas de la página del Real, menos esta, que intenté sacar con mi móvil y en la que no se ve demasiado, pero al menos se intuye cómo es el diseño del escenario)

domingo, 6 de febrero de 2011

domingo



Hoy es uno de esos domingos astrománticos en que sólo me apetecería pasarme el día en la cama viendo series. Como esa opción queda descartada, me consolaré escuchando algunos de los podcast de mi programa de radio preferido mientras analizo obras de arte para mi entrega de mañana y regaño mentalmente a mi madre por poner la celebración familiar del cumpleaños de mi hermano Carlos justo el día en que Zahara da un concierto en Madrid por sólo 10 euros. Por si alguien no tiene celebración familiar ni series con las que ocupar el tiempo, y quiere pasarse, es en la sala Clamores.





Como el tiempo escasea, os dejo unas imágenes de un fotógrafo de los que yo llamaría "fotógrafossuecosquemeencantan", aún siendo en realidad danés. El hecho es que capta esa luz que yo llamo "luzdesuecia" perfectamente, y sus objetos de pequeño tamaño y gran encanto situados en lugares donde no son habituales, me parecen muy tiernos.



Se llama Jakob Hunosoe, con la última o de esas q van tachadas con una diagonal y que mi teclado no tiene.





http://www.youtube.com/watch?v=FskJDPCHWfI

Buen domingo :)

sábado, 5 de febrero de 2011

bodas



Los que me conocéis un poco, sabéis que una de las cosas con las que llevo soñando desde pequeña es con una gran boda, familiar e íntima pero especial y de esas que se recuerdan siempre. Sé que hoy día no está bien defender un ideal así, que las mujeres de mi generación, como me dijo Javi un día, ya no quieren ni tener hijos. Pero qué le voy a hacer, soy una romántica empedernida disfrazada de dura mujer de hoy día, y sueño con casarme algún día con un hombre maravilloso del que no me separe jamás de los jamases...



Cuentos aparte, y como por desgracia el lunes ya tengo la primera entrega de proyectos del cuatrimestre...(si, ya, tan pronto)...he decidido hacer una actualización rápida pero que me parece curiosa. Las fotos son de una página genial que me descubrió María hace tiempo. Es un blog sobre fotos de bodas horteras. Horteras con mayúsculas, que horteras con minúsculas hay muchas y no merecen un blog.



Cuando lo visité por primera vez dudaba entre arrancarme los ojos y cerrar corriendo el blog no fuera a ser contagioso, o visitarme una por una todas las bodas (ay, el factor cotilla). Al final ni lo uno ni lo otro, pero he de reconocer que de vez en cuando echo una miradita para conocer a las nuevas parejas del blog...toda una joya.







Reconozco que me ha costado decidir si abrir un post sobre esto. Como dije que el blog sería sobre arte e imágenes que me gustan, me parecía algo duro meter estas imágenes de por medio, ¡pero es que no tienen desperdicio!



Estas concretamente corresponden a lo que la autora del blog denomina "el peor photoshoot de la historia de las bodas" ... juzgad vosotros mismos.





Espero que a vosotros también os saquen una sonrisa. Que tengáis buen fin de semana.

jueves, 3 de febrero de 2011

señales



El viaje a Roma ha resultado genial. Reconozco que iba algo temerosa por todo lo rápido que lo organizamos todo y porque no nos conocíamos demasiado todos los que íbamos, pero al final todo ha salido mejor imposible y lo hemos pasado muy muy bien. Hay que decir que de no ser por Javi no habríamos visto ni la mitad de cosas, eso sí, habríamos subido muchos menos escalones (incluso ficticiamente en atajos), de no ser por Raquel me habría caído (aún) más veces, y de no ser por Víctor no habría tenido excusa para escaquearme de ver más museos :P

El caso es que espero que viajes como este se repitan muchas muchas más veces.



Aprovecho esta primera actualización post-viaje para dejaros la obra de un autor que conocí precisamente allí, aunque no en Roma, sino en Florencia. Es una de esas pequeñas intervenciones urbanas que tanto me gustan porque consiguen sacar una sonrisa a cualquiera al ir por la calle. Se trata de Clet Abraham, y aunque, para ser sincera, el resto de su obra no me resulta para nada atractivo, en este caso sí que me apetece que aparezca en el blog.



Estas señales modificadas me parecen muy graciosas. Además el hecho de que muchas toquen el tema religioso, me parece muy apropiado para una ciudad como Florencia, en que la religión tiene tanta presencia física.



Ya conocía intervenciones de este tipo, como las de Neko, que muchos conoceréis por habéroslas encontrado por Madrid:



Las hiperconocidas de RedRetro, por la que liaron hace años en el metro de Madrid:



O las de Dan Witz, a quien le haré un hueco por aquí próximamente:



Pero en este caso, como digo, venía a enseñaros la obra de Clet Abraham en Florencia, y aquí os la he dejado. Espero que os guste. A mi me parece curiosa y en el sentido en que, como he dicho, consigue hacer de la calle un lugar más amable, me parece correcta. De todas formas me parece que debería haber exprimido más las posibilidades que le daban las señales. Fue una pena verlas repetidas en una ciudad tan pequeña.